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¿Y si este verano dejaras de discutir con la vida?

5 de agosto de 2026 por
Cris Karuna, CRISTINA PÁEZ BANDERA

Hay veranos que llenamos de planes. Otros, sin darnos cuenta, los llenamos de resistencia.

Esperamos que haga menos calor, que haya menos tráfico, que las personas cambien, que nuestro cuerpo responda de otra manera o que nuestras emociones desaparezcan cuanto antes.

Y, mientras discutimos con la realidad, la vida sigue pasando.

Quizá este verano no necesites hacer más, sino que solo necesites dejar de pelear con lo que ya es.


¿Con quién estamos discutiendo realmente?

La mayor parte del sufrimiento no nace únicamente de lo que sucede.

Nace de la distancia entre lo que ocurre y lo que creemos que debería ocurrir.

  • "No debería sentirme así."
  • "Esto tendría que haber salido de otra manera."
  • "Él tendría que entenderme."
  • "Yo ya debería haber superado esto."

Cada uno de esos pensamientos es una pequeña discusión con la realidad.

Y discutir con aquello que ya ha ocurrido es una batalla imposible de ganar.

Aceptar no significa resignarse.

Aceptar significa reconocer el punto desde el que realmente puedes empezar a actuar.


La energía que recuperas cuando dejas de resistirte

Imagina que durante horas empujas una puerta que abre hacia ti.

No importa cuánto esfuerzo hagas.

El problema no es la fuerza, es la dirección.

Con la vida sucede algo parecido.

Cuando dejamos de gastar energía intentando cambiar aquello que no depende de nosotros, aparece una sensación curiosa: más espacio interior.

Desde ahí vemos mejor.

Respiramos mejor.

Y tomamos decisiones mucho más conscientes.

Como decía Viktor Frankl:

"Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio reside nuestra libertad y nuestro poder para elegir nuestra respuesta."


Un verano para volver al presente

El verano tiene algo que durante el resto del año solemos olvidar.

Los atardeceres no tienen prisa.

El mar no intenta ser montaña.

Los árboles no comparan sus hojas con las del árbol de al lado.

La naturaleza simplemente es.

Quizá por eso descansar no consiste únicamente en tener vacaciones.

Consiste en dejar de exigir que todo sea diferente para poder sentir paz.

En la tradición del yoga y de la Meditación Trascendental se recuerda que, cuando la mente deja de agitarse constantemente, aparece de forma natural un estado de mayor calma y claridad interior. Desde ese lugar, nuestras acciones dejan de surgir de la lucha y nacen de una mayor coherencia con quienes somos.


Un ejercicio para esta semana

Te propongo un pequeño experimento.

Durante los próximos siete días, cada vez que notes tensión, detente unos segundos y pregúntate:

¿Qué estoy intentando que sea diferente ahora mismo?

Después continúa con estas tres respiraciones conscientes:

  1. Inhala y reconoce la realidad tal como es.
  2. Exhala soltando la necesidad de que sea distinta.
  3. Vuelve a inhalar preguntándote:
    "¿Qué sí depende de mí en este momento?"

No busques respuestas perfectas.

Solo observa.

Muchas veces esa sencilla pausa cambia completamente la forma de vivir el resto del día.


Una invitación

Quizá la paz no llegue cuando desaparezcan todos los problemas.

Quizá llegue cuando dejemos de convertir cada uno de ellos en una pelea.

Porque la vida no siempre necesita que la corrijamos.

Muchas veces solo necesita que la habitemos.

Y cuando dejamos de discutir con ella, descubrimos algo inesperado: que siempre había estado de nuestro lado.


Para seguir profundizando

Si sientes que llevas tiempo luchando contigo mismo o con las circunstancias que estás viviendo, quizá este sea un buen momento para dedicarte un espacio de escucha y transformación. Puedes conocer cómo trabajo en las sesiones individuales aquí:

👉 Quiero más información 


Pregunta para ti:

💛 ¿Con qué parte de tu vida llevas demasiado tiempo discutiendo?


Con cariño,

Cristina Páez Bandera

Cris Karuna — Espacios de calma y transformación 🌿​

Cris Karuna, CRISTINA PÁEZ BANDERA 5 de agosto de 2026
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