Últimamente, en consulta, me encuentro con muchas personas agotadas. No siempre por lo que les pasa fuera, sino por el esfuerzo constante de intentar tenerlo todo bajo control. El tiempo, las decisiones, las relaciones, las emociones, incluso los propios procesos internos. Como si relajarse un poco fuera peligroso, como si soltar significara perderse.
Y lo que aparece una y otra vez es ese cansancio profundo que no se quita durmiendo.
🌿 Controlar como forma de protección
El control no aparece porque sí. Aparece cuando algo dentro se siente inseguro, cuando la mente intenta protegernos de lo incierto. Controlar da una sensación momentánea de seguridad. Hace creer que, si todo está previsto, nada se desbordará.
Pero esa seguridad es frágil. Y sostenerla requiere un gasto enorme de energía.
Muchas personas viven en una tensión constante sin darse cuenta. Pensando en lo que viene, anticipando escenarios, intentando que nada se salga del guion. El cuerpo, mientras tanto, va acumulando ese esfuerzo silencioso.
🌙 El cuerpo habla cuando el control cansa
Desde un enfoque transpersonal, el cuerpo suele ser el primero en avisar. Aparecen el cansancio persistente, la dificultad para descansar, la sensación de estar siempre “en guardia”. No como un fallo, sino como una señal.
En este enfoque, los síntomas no son algo a eliminar sin más, sino puertas de entrada a una comprensión más profunda. El cuerpo habla cuando la conciencia necesita ampliarse. No para quedarse en el síntoma, sino para escucharlo y acompañarlo.
El problema no es sentir miedo o inseguridad. El problema es intentar gestionarlo todo solo desde la mente.
🌱 La diferencia entre control y presencia
Controlar es intentar que nada cambie.
Estar presentes es aprender a sostener lo que cambia.
Cuando soltamos un poco el control, no perdemos el rumbo. Lo que ocurre es que dejamos de ir contra nosotros mismos. La presencia permite escuchar lo que de verdad está pasando ahora, no lo que la mente teme que pase después.
Muchas personas descubren que, al bajar el control, aparece algo nuevo: más claridad, más coherencia, más calma real.
🌿 Confiar no es desentenderse
Confiar no significa dejar de cuidar, ni dejar de actuar. Significa actuar desde un lugar más alineado, sin tanta lucha interna. Significa permitir que la vida se mueva sin intentar dirigir cada paso.
Cuando el control se relaja, el cuerpo descansa. Y cuando el cuerpo descansa, la conciencia se amplía.
✨ Una invitación suave
Si sientes que estás cansad@ de controlar, quizá no necesites hacerlo mejor, sino hacerlo menos. Tal vez sea el momento de escuchar qué parte de ti está pidiendo apoyo, presencia o acompañamiento.
Acompaño procesos donde el control, el miedo y el cansancio interno se miran con respeto y sin juicio, desde una mirada transpersonal que integra cuerpo, emoción y conciencia.
Con cariño,
Cristina Páez Bandera
Cris Karuna — Espacios de calma y transformación 🌿